sábado, 18 de agosto de 2018

El conocimiento es el elemento de dominación

Antonio Guerrero Aguilar/ Escritor y promotor cultural

En 1.943 el antropólogo alemán Paul Kirchhoff dividió el territorio mexicano en tres regiones, con la intención de señalar lo común y lo simbólico entre los pueblos y culturas existentes. Entonces desde el punto de vista cultural, México comprende tres zonas que son Meso América, Árido América y Oasis América. En Meso América se desarrollaron las civilizaciones más representativas de México; comprende desde el Trópico de Cáncer hasta Centro América.
Árido América abarca el territorio dentro del “Desierto Chihuahuense” en la cual están la porción oriental de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Ahí vivían los indios nómadas que dejaron una buena cantidad de arte lítico y pinturas rupestres. Los habitantes de ésta región semiárida, conservaron por milenios su modo de vida nómada y una subsistencia basada en la caza y la recolección. Conocían ampliamente el territorio y tenían numerosas lenguas que hablaban entre sí. Eran libres y anarquistas y se resistieron siempre a ser domesticados.
Mientras que Oasis América corresponde a un área cultural situada en Arizona y Nuevo México y la parte montañosa y norte de Chihuahua. Al igual que Meso América, fue habitada por grupos sedentarios agrícolas que llegaron a poseer culturas complejas que dependían del intercambio comercial. Se divide en tres grandes grupos culturales: Anazasi, Hahokam y Mogollón. Esta última corresponde al territorio mexicano y se relaciona al punto más importante en el complejo Casas Grandes en Chihuahua. También se les conoce como las culturas de los “Indios-Pueblo”.

domingo, 29 de julio de 2018

Cañón del Sonche - Chachapoyas - Norte de Perú


En todos los caso, los círculos concéntricos denotan Orden en la Naturaleza y necesidad de Orden en la vida social.

Y más escasamente el cerebro entiende lo que hay

Estamos marcados a fuego por la cultura circundante.
No conseguimos contradecir los mandatos del Superyo cultural, sobre todo por no quedar afuera.
Estamos todavía dentro de una cultura autoritaria y represiva.
Si no somos integrados nos consideramos fracasados, y no somos dignos de obtener una oportunidad de supervivencia.

Escasamente el ojo ve lo que hay

 
 

lunes, 9 de julio de 2018

Significado de los rupestres

Lo que queda en evidencia es que las pinturas rupestres tienen que ver:
- Con un razonamiento que supera lo racional,
- Con una visión que supera lo perceptible,
- Con criterios de Espiritualidad que trascienden lo cotidiano y tienen que ver con el más allá, intensa y profundamente.

El huevo de la serpiente

Los mitos de la creación de gran número de pueblos y civilizaciones de la antigüedad mencionan que al principio, antes que nada hubiera sido creado, reinaba el CAOS, y figuran ese momento en forma de Huevo Primordial (el círculo u óvalo). En estos mitos el Universo no manifestado tenía forma de huevo y vinculada a esta figura aparece de manera casi inevitable la serpiente, que a menudo es representada enroscada en espiral en torno a aquel; la serpiente simboliza la fuerza o energía desencadenadora del proceso creativo – para otros investigadores simbolizaría el tiempo – que se expresa con un carácter dual.

Las pinturas rupestres están en todos los lugares

La distribución espacial de las estaciones rupestres evidencia que existen yacimientos por todas las zonas y todas las cotas, de mar a cumbres, y también hay enormes concentraciones en determinadas zonas o localizaciones.

Lo curioso y notable del caso es que los grabados estilísticamente más complejos y de ejecución más perfecta son los más antiguos; en las fases posteriores y, por tanto, más cercanas a nuestro tiempo, el surco va siendo más irregular y las manifestaciones menos complejas.