Estamos marcados a fuego por la cultura circundante.
No conseguimos contradecir los mandatos del Superyo cultural, sobre todo por no quedar afuera.
Estamos todavía dentro de una cultura autoritaria y represiva.
Si no somos integrados nos consideramos fracasados, y no somos dignos de obtener una oportunidad de supervivencia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario